Consejos Básicos para Jugar al Blackjack
El Blackjack es un juego esencialmente sencillo de entender. Si tenemos en cuenta unas cuantas reglas básicas, veremos que es posible jugar al Blackjack sin necesidad de ser un experto.
Al igual que en la mayoría de los juegos del casino, el adversario de los participantes es siempre el repartidor, en el Blackjack sucede lo mismo. La finalidad es que cada jugador obtenga una puntuación más elevada que el repartidor o “croupier”. La meta es intentar acercarse a la puntuación máxima que es 21, pero sin excederse de esa cantidad.
Las figuras en el Blackjack tienen los siguientes valores: las J, Q, K y la carta del 10 valen 10 puntos; el resto de cartas valen lo que su numeración indica a excepción del As que puede adoptar la puntuación de 1 u 11, según convenga.
Al inicio de cada mano, los jugadores reciben dos cartas y, ya que su objetivo es conseguir 21 puntos, intentará, por lo menos, aproximarse más que el croupier, su rival, a esa cantidad. Para este fin el Blackjack ofrece dos posibilidades: plantarse (que significa no recibir más cartas), o pedir la cantidad de cartas que desee, teniendo en cuenta que no hay que superar los 21 puntos.
El Blackjack es el resultado de que las dos primeras cartas recibidas sumen exactamente 21. Esto puede suceder si un jugador tiene un As en combinación con alguna carta que valga 10 puntos (10, J, Q o K).
Otra cosa curiosa que se puede hacer en el Blackjack es que si, al principio de la mano un jugador recibe dos cartas del mismo valor, tiene la opción de dividirlas (lo que se conoce como Split). De esta manera puede llevar a cabo dos juegos simultáneos para intentar llegar a 21, con una apuesta del mismo valor en ambas. Lo habitual es que esto pueda hacerse un número máximo de cuatro veces, pero depende de las reglas de cada casino.
En el caso de que, jugando con las dos primeras cartas, éstas lleguen a la suma de 9, 10 u 11, es posible doblar la apuesta. Si se toma esta decisión, se le entregará otra carta pero ya no podrá recibir ninguna más.
Si en el Blackjack, el croupier obtuviera un As, el jugador podría asegurar su apuesta poniendo una de sus fichas como seguro, siendo probable que el repartidor estuviera ocultando una carta con valor de 10, lo que significaría un Blackjack. Si finalmente esto pasara, el jugador recuperaría la cantidad de su apuesta y a su vez perdería la del seguro.









